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Croquetas Caseras

croquetas

Croquetas caseras, ¡un símbolo de España!

Versátiles, crujientes y deliciosas. Así son las croquetas caseras, un auténtico manjar que se ha adueñado del paladar -y del corazón- español. Por eso no podían faltar en la selección de frituras «El Langostino de Sanlúcar». A fin de cuentas, esta receta nacida en Francia fue perfeccionada en casa y se ha convertido en un platillo emblemático de la cocina española.

Croquetas perfectas y listas para freír «El Langostino de Sanlúcar»

Si sientes que te derrites con tan solo pensar en la croqueta perfecta, ¡no eres el único! En su tiempo, las croquettes à la royale cautivaron hasta al mismísimo Luis XIV, y si un rey puede rendirse a sus encantos, ¿qué quedará para el resto de los mortales? Y es que, tal es el poder de la croqueta que le ha dado la vuelta al mundo para coronarse como la preferida de España y de otras regiones, como Italia, Hungría, Países Bajos, Brasil y Japón.

¡Elige tus preferidas y disfrútalas como quieras! Nosotros te ayudaremos a lograr que cada bocado sea una visita al paraíso.

Disfruta nuestras croquetas realizadas a partir de ortiguillas de mar, gambas y otros productos exquisitos de los mares que el Langostino de Sanlúcar trae a tu mesa.

Croquetas «El Langostino de Sanlúcar», de Cádiz a tu mesa

Además de seguir paso a paso la receta de la abuela -añadiéndole, por supuesto, un par de toques innovadores- el truco para conseguir una croqueta dorada, crujiente y llena de sabor está en los ingredientes.

Eso es lo que nos ha motivado a lanzar al mercado nuestra propia línea de croquetas gourmet «El Langostino de Sanlúcar» y lo mejor de todo es que ¡ya nos conoces! Tenemos años de experiencia seleccionando pescados y frutos del mar de alta calidad y -en esta ocasión- los combinamos con carnes, verduras y especias sin igual para crear una explosión de sabor.

Para asegurarnos de que nuestras croquetas caseras sean capaces de envolver tus sentidos, seguimos el proceso de elaboración tradicional. Como ves, ¡nada puede salir mal! En Langostino de Sanlúcar hemos capturado la esencia de Cádiz -la reina del tapeo- para llevarla directamente a tu mesa.

¡Conoce nuestros productos estrella y disfruta de platillos irresistibles!

Nuestros productos cuentan con sabores, texturas y aromas auténticos que te llevarán a dar un recorrido por la rica gastronomía ibérica sin levantarte del sillón. ¡Compruébalo por ti mismo! Te presentamos las favoritas de la casa:

  • Croquetas de gambas caseras. Gambas, merluza, bechamel y a la sartén… Estas croquetas son perfectas como aperitivo sin importar la estación del año. Sin duda, ¡una elección infalible!
  • Croquetas de pulpo caseras. Perfectas para cualquier ocasión, desde una fiesta desenfadada hasta un banquete al aire libre. ¡Sírvelas con una copa de vino tinto y serás aclamado por tus invitados!
  • Croquetas de cocido caseras. ¡Una de las más consumidas en España! La combinación de distintos tipos de carne te enamorará hasta el punto de convertirse en una tentación irresistible.
  • Croquetas de choco en su tinta. No hay un sabor que grite «tradición» a los cuatro vientos como el del calamar en su tinta, ¿o sí? Por esa razón, nuestras croquetas de choco no pueden faltar en tu cocina.
  • Croquetas de ortiguillas caseras. Ideales para añadir frescura y un intenso sabor marítimo a cualquier comida. Si las pruebas con un par de lonjas de jamón ibérico, ¡serán tus favoritas!
  • Croquetas de rabo de toro caseras. Un aperitivo crujiente por fuera y suavecito por dentro capaz de llevarte a las estrellas. Por algo son conocidas como «el bocado de los dioses».
  • Croquetas de atún encebollado caseras. Una de esas combinaciones que te hace sonreír con tan solo imaginarla. ¿Lo mejor? No solo son una exquisitez: también están llenas de vitaminas y minerales.

Si nuestra selección de croquetas caseras te ha dejado encantado y con ganas de más, ¡no dejes de ver nuestra línea completa de frituras! Tenemos desde pescado en adobo tarrina -porque, al igual que tú, no podemos vivir sin el adobo- hasta tortillitas de camarones para fiestas y celebraciones.

Ideales para hoteles, restaurantes y fiestas

Las croquetas caseras «El Langostino de Sanlúcar» están disponibles para particulares y compras al por mayor. De esta forma, podrás servirlas cuando -y donde- quieras, y convertir un día cualquiera en un momento inolvidable:

  • Tenemos en venta croquetas caseras y frituras congeladas, listas para freír y disfrutar en grupo.
  • Están disponibles en distintas presentaciones, desde bandejas de 300 g hasta cajas para empresas de restauración y hostelería.
  • Te ofrecemos un proceso de compra fácil y rápido con envíos a domicilio. Los productos se entregan congelados resguardando la cadena de frío.

¿Necesitas asesoramiento durante la compra? ¡No dudes en contactarnos! Nuestro equipo estará encantado de ayudarte a elegir las mejores croquetas para tu bar, hotel o restaurante; o quizás una selección especial para el día de tu boda.

¿Cómo preparar croquetas perfectas y doradas en casa? Lo que dicen los expertos

Nadie puede negar que las croquetas son las protagonistas de cualquier menú, incluyendo el del bar de tapeos la esquina o el de ese restaurante con dos estrellas Michelin que sueñas con visitar. No obstante -y a pesar de ser un platillo «sencillo»- hacer croquetas perfectas tiene su grado de dificultad.

Piensa que cualquier error que cometas en la preparación podría afectar el resultado final, haciendo que este manjar crujiente y delicioso pierda su color, textura o sabores característicos. Pero, ¡no te preocupes! Hemos decidido compartir contigo nuestros secretos o al menos, algunos de ellos.

Con nosotros aprenderás a hacer croquetas caseras que parecerán salidas de una portada de revista o del mejor libro de cocina.

#1 Busca ingredientes cargados de sabor

El primer truco que todo cocinero de croquetas comparte con su aprendiz se centra en la bechamel o quizás en el rebozado, pero el nuestro es mucho más simple: elige ingredientes y especias de calidad, y prepáralos para que transmitan lo que deseas.

Es importante que adquieras pescados, mariscos, carnes, setas, etc., cargados de sabor y que aprendas a combinarlos para que no se opaquen entre sí. Piénsalo de este modo: tu croqueta no sabrá igual si usas vegetales congelados que un pimiento fresco recién cortado. Lo mismo sucederá si cocinas la ternera a la plancha en vez de al horno.

Estudia un poco más cada ingrediente con el que trabajas y perfecciona su preparación previa. De esta forma, al utilizarlos en tus croquetas, ¡estarán a punto!

#2 Aprende cómo hacer la bechamel para croquetas

La croqueta es una joya gastronómica, de eso no hay dudas. Pero si tuviésemos que compararla con un diamante, la bechamel sería como el carbón. ¿A qué nos referimos? A que debes obtener una salsa espesa para preparar la croqueta perfecta. Recuerda que, a fin de cuentas, es la base de la masa.

Entonces, ¿cómo se elabora la bechamel ideal? Muy simple. Necesitarás mantequilla y harina en cantidades iguales. ¿Un promedio? Unos 140 g por cada litro de leche que utilices. Si quieres que la croqueta sea suave y cremosa, reduce la cantidad de harina y mantequilla. Si por el contrario necesitas una masa más consistente, elévala, pero solo un poco.

#3 De vuelta a la bechamel… ¡Dentro trucos!

Sabemos que hacer una bechamel de libro de cocina no es nada fácil. Por eso queremos darte unos pequeños consejos para que te salga bien a la primera:

  1. Puedes reemplazar la mantequilla por aceite. ¡No hay problema! Pero si vas a usar grasas en el relleno -como jamón o bacon– disminuye la cantidad de viertas en la sartén. Recuerda que este tipo de ingredientes libera su propia grasa.
  2. Sofríe la cebolla sola o con otros vegetales. Asegúrate de que todo lo que añadas esté a temperatura ambiente y bien troceado. Así, será más fácil darle forma a la croqueta.
  3. ¡No añadas la harina de golpe! Hazlo poco a poco y sin dejar de remover. Uno de los secretos de la abuela para preparar la bechamel está en no dejar de mover la espátula, ¡recuérdalo!
  4. Tamiza la harina antes de añadirla a la mezcla. Esto evitará la formación de grumos y ayudará a que todos los ingredientes se integren a la perfección.
  5. Deja que la harina se cocine. Este es el truco para que no opaque los demás sabores de la mezcla. Con unos 2-3 minutos será más que suficiente.
  6. Usa leche entera sola, caldo o una combinación. Realmente, la elección de los líquidos es al gusto del comensal. Verifica también que estén calientes -o a temperatura ambiente- y súmalos a la sartén poco a poco sin dejar de remover.
  7. ¡No dejes la bechamel al fuego por horas! Cocínala a fuego bajo y retírala cuando todo esté bien mezclado. Puedes guiarte por el color: una bechamel bien hecha tiene un ligero tono rosado y brillante.

#4 Pon la masa a enfriar antes de usarla

Si puedes almacenar la masa en el frigorífico de un día para otro, ¡estupendo! Si no, unas 3-4 horas también servirán. Hay quienes la vierten en un recipiente de cristal o táper, pero si la esparces en una bandeja -de esas que usas para hornear las galletas- se enfriará más rápido.

Hagas lo que hagas, ¡no dejes de cubrirla con papel film transparente! Coloca el papel rozando la mezcla, ya que -de lo contrario- la crema creará una costra en la parte superior. Si sigues estos pasos, podrás manipular la masa con más facilidad. Esto te permitirá crear croquetas del tamaño y la forma que quieras.

#5 Opta por un tamaño estándar de 35 g

Las croquetas son tan deliciosas que a veces no queremos que se terminen. Pero hacer una megacroqueta no es la respuesta. Es mejor mantenerse en una medida estándar de 35-40 g, es decir, lo suficientemente grande como para durar unos dos bocados, pero del tamaño perfecto como para poder manipularla mientras se fríe. Esto también facilitará la cocción y les dará un aspecto de revista.

Otro truco que te será de gran ayuda es usar un molde o dos cucharas para darle forma a la croqueta. Pese a que puedes hacerlas con las manos, no suelen quedar tan atractivas.

#6 Hablemos del rebozado

Cuando se trata del rebozado, ¡no hay una fórmula perfecta! Algunos chefs enharinan la croqueta antes de pasarlas por el huevo y el pan rallado; otros prescinden de este paso. Si quieres añadirles un poco de harina, hazlo de forma superficial con ayuda del colador.

La elección del pan te permitirá controlar el grosor del rebosado. Si te gusta un rebosado grueso y crujiente, opta por el pan rallado japonés. Si prefieres uno más delgado, el clásico pan de payés será la elección ideal para ti.

#7 Deja que el aceite esté bien caliente

¿Te mueres por comer croquetas? ¡Todos lo hacemos! Pero la temperatura del aceite es primordial para que puedas servir las mejores del mundo. Si quieres que queden jugosas y suaves por dentro con una corteza crujiente y dorada, te conviene poner en la sartén una cantidad generosa de aceite -preferiblemente, de oliva- y dejar que alcance los 180 ° C.

¿Cómo puedes saber si está lo suficientemente caliente a simple vista? Toma una cuchara de madera y sumérgela en el aceite. Si observas que se forman unas pequeñas burbujas a su alrededor, ¡estará listo para freír!

#8 Recuerda: la croqueta debe quedar completamente sumergida

¿Recuerdas cuando dijimos que debes ser generoso con el aceite? ¡No exageramos! Para evitar que la croqueta pierda su rebosado, se deforme o quede cruda, deberás asegurarte de que el aceite la cubre por completo. Puede que quieras reducir el consumo de grasas en tu dieta, pero cuando estás cocinando croquetas, ¡es un mal momento para comenzar!

#9 Retira el exceso de aceite antes de servirlas

Cuando hayas terminado de freír todas las croquetas, es importante que retires el exceso de aceite. De lo contrario, no tendrán un buen aspecto -ni un buen sabor- cuando las sirvas en la mesa.

Para hacerlo, basta con que las pongas a reposar encima de un plato envuelto con papel secante. Hagas lo que hagas, ¡no las tapes! Esto solo hará que el rebozado se humedezca y pierda su textura.

#10 ¡Olvídate del microondas!

La croqueta es uno de esos platillos que se comen al momento. Si quieres guardar unas para después, ¡congélalas antes de empanarlas! Pero -hagas lo que hagas- no las calientes en el micro. Esto solo hará que pierdan el jugo, la cremosidad y, por supuesto, lo crocante del rebosado.

¿Cómo congelar las croquetas sin deformarlas?

Si te ha gustado nuestro consejo de congelar algunas croquetas para después -pero no sabes como hacerlo- ¡no desesperes! Luego de preparar la salsa bechamel, congelarlas será pan comido.

Una vez que la masa esté fría, moldea las croquetas y ponlas en una bandeja. Asegúrate de que no se toquen entre sí. Cuando hayas terminado, introdúcelas al congelador por 1-2 horas o hasta que estén duras. No es necesario taparlas, eso lo harás después.

Para envasarlas y tenerlas listas para freír, retira la bandeja del congelador. Pon todas las croquetas en una bolsa con cierre hermético. Antes de cerrar, elimina el aire y ¡listo! Con este método, tus croquetas se verán perfectas y durarán de 1-2 meses.

¿Buscas la mejor receta de croquetas? ¡Te damos la nuestra!

Ya sabes lo que dicen, ¡cada croqueta es un mundo! Y es que allá afuera hay cientos de recetas por descubrir, desde las clásicas croquetas de pollo y jamón hasta las exquisitas croquetas de espinacas y queso azul. Sin embargo, el paso a paso es -casi- el mismo en cualquier preparación.

¿Nuestro consejo? ¡Aventúrate a lo desconocido! Hay muchos ingredientes que puedes usar en tus croquetas para crear tu propia receta. Pero -mientras aprendes- te diremos cómo preparar las mejores croquetas de cocido español.

Ingredientes:

Para la masa, necesitarás:

  • Sal al gusto
  • 215 g de caldo
  • Nuez moscada
  • 60 g de mantequilla
  • 500 g de leche entera
  • 60 g de harina de trigo
  • Pimienta negra molida
  • 150 g de cocido. (Pollo, carne y chorizo)

Estos son los ingredientes para el rebozado:

  • 1 huevo
  • 50 g de harina de trigo
  • Pan japonés rallado. También puedes molerlo en la procesadora

Preparación:

  1. Toma los 150 g de cocido y trocea todas las carnes. Hazlo en cubitos pequeños y ponlos en un bol. Si lo deseas, puedes usar una procesadora o el Thermomix para ayudarte.
  2. Comienza a hacer la bechamel. Pon la sartén a fuego bajo y añade la mantequilla. ¡Cuidado! No dejes que se queme.
  3. Una vez que la mantequilla se derrita, empieza a verter la harina en cucharadas. Tamízala antes de hacerlo, siempre removiendo.
  4. Sigue removiendo por unos 2-3 minutos hasta que tengas una especie de crema dorada. En este punto, comienza a añadir la leche entera. Hazlo poco a poco, con cuidado y sin dejar de remover.
  5. Ahora es el turno del caldo. Viértelo suavemente y si lo deseas, puedes subir un poco el fuego para acelerar el espesado.
  6. Suma el cocido troceado a la sartén y baja el fuego al mínimo. Sazónalo todo con una pizca de sal, pimienta y nuez moscada, y déjalo cocer por unos 5 minutos.
  7. Apaga el fuego y esparce la mezcla en una bandeja. Pon un papel film transparente por encima -cuidando que toque la masa- y almacénala en el refrigerador por un día.
  8. Al día siguiente, coge la masa y dale forma a las croquetas. Ponlas en la misma bandeja que usaste para refrigerarlas y rocíalas con un poco de harina.
  9. Vierte suficiente aceite de oliva suave en una sartén y, una vez que esté bien caliente, coge una croqueta, pásala por huevo batido y luego por pan rallado. Ya está lista para freír.
  10. Repite el empanado hasta que termines de freír todas las croquetas. Antes de servirlas, no te olvides de retirarles el exceso de aceite. Así, se verán como de restaurante.

Como sabrás, lo bueno de las croquetas es que son muy versátiles y quedan bien con lo que tengas a la mano. Las de cecina y puerro son un especial para Navidad, pero también puedes usar embutidos, pescados, mariscos y setas. Las combinaciones son infinitas, pero la receta base es siempre la misma.

Croquetas caseras con Thermomix: ¿es posible?

¡Por supuesto que sí y nosotros te diremos cómo! El proceso de preparación de las croquetas con Thermomix es bastante sencillo y necesitarás la misma cantidad de ingredientes que usas en tu receta tradicional:

  1. Primero, vierte la mantequilla, el aceite o una combinación de ambos en el recipiente y fija la temperatura en nivel Varoma, velocidad 2 por 3 minutos.
  2. Ahora, suma la harina a la mezcla y programa la máquina a 100 ° C por 3-4 minutos. No olvides revisar si la harina ha quedado pegada a los bordes. De ser así, retírala con ayuda de una cuchara de madera o espátula.
  3. Es hora de añadir la leche. Cuando lo hagas, programa la mezcladora en velocidad 5 por 15 segundos. Recuerda: para unas croquetas perfectas usa leche caliente o a temperatura ambiente.
  4. Para que la bechamel se cocine, fija el Thermomix a 100 ° C, velocidad media por 10 minutos. Si quieres que la salsa esté más espesa, súmale unos 2-3 minutos a la programación. Si deseas una consistencia más líquida, réstale 1-2 minutos.
  5. Para finalizar, toma los ingredientes estrella de tus croquetas y ponlos en el recipiente. Ayúdate con una espátula para mezclarlo todo muy bien y ¡prepárate para seguir como de costumbre!

Para hacer las croquetas de forma más fácil y rápida, recuerda que -antes de comenzar con la mezcla- puedes trocear los ingredientes en la Thermomix y reservarlos en un bol mientras que cocina la bechamel.

Si tienes alguna pregunta sobre la preparación de las croquetas -o simplemente quieres hacer un pedido especial- ¡contáctanos por el canal de tu preferencia! En «El Langostino de Sanlúcar» estamos preparados para procesar tu solicitud.

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